Ganadería Gómez Coronado y La Ganadería Merina
Ganadería Gómez Coronado, con una sólida trayectoria como criador de ovejas Merinas de pura raza en la región de Extremadura, España, se distingue por su profundo respeto hacia la herencia de esta emblemática raza y su compromiso con prácticas ganaderas sostenibles . La oveja Merina, originaria de España, posee una rica historia y una significación cultural arraigada en la península ibérica, siendo durante siglos sinónimo de la producción de lana de una calidad excepcional . Su influencia económica a lo largo de la historia de España, así como su posterior expansión global, consolidan su posición como una de las razas ovinas más importantes del mundo.
Características Físicas y Productivas de la Oveja Merina.
La oveja merina se distingue por una serie de características físicas y productivas que la han convertido en una de las razas ovinas más valoradas a nivel mundial.
Es una línea de la oveja Merina, de mayor tamaño, con las extremidades más largas, cara y patas un poco descubiertas y lana con fibras de longitud media y finísima.
Un tanto cargada de suarda que le da un característico aspecto renegrido. Tiene una gran producción de leche dentro de las posibilidades de la raza.
Su estructura ósea es fuerte y su cuerpo sólido, lo que les permite adaptarse a diversas condiciones ambientales.
La característica más sobresaliente de la oveja merina es, sin duda, la calidad excepcional de su lana. Considerada la única raza de ovejas productoras de lana fina, la fibra merina se distingue por su extrema suavidad y finura, con un diámetro que generalmente oscila entre 18 y 24 micras, aunque puede variar entre 17 y 80 micras en diferentes tipos . Esta finura la hace ideal para la confección de prendas de vestir de alta calidad que se sienten suaves y confortables al tacto.
La raza ovina merina
Es un legado de la historia de España que debemos conservar para las generaciones futuras, un tesoro que en otros tiempos tuvo categoría de estratégico bajo el control de la Mesta. Es por ello que Gómez Coronado siempre ha apostado por esta raza.
La oveja merina es una raza ovina de renombre global, apreciada tanto por la finura y calidad de su lana como por su versatilidad y resistencia a diversos climas . Su historia está intrínsecamente ligada a la de España, pero su influencia se ha extendido a lo largo de los siglos a numerosos países, incluyendo Inglaterra, Alemania y Francia, mercados clave para Gómez Coronado.
La oveja merina adquirió una importancia histórica trascendental en España, llegando a ser considerada un monopolio estatal durante varios siglos. Desde finales de la Edad Media, y durante un extenso periodo, España prohibió estrictamente la exportación de esta raza, castigando incluso con la pena de muerte a quienes intentaran sacarla del país . Esta medida proteccionista reflejaba el enorme valor que la lana merina representaba para la economía española, que entre los siglos XV y XVII dominó el mercado internacional de la lana gracias a la calidad excepcional de esta fibra.
Distribución
La raza merina goza de una amplia distribución en el territorio español, estando presente en más del 70% de las provincias. Los núcleos principales de población se encuentran en las regiones de dehesa del suroeste y sur de España, principalmente en Extremadura y Andalucía, con una presencia menor en Castilla y León y Castilla-La Mancha.
Dentro de Extremadura, destacan las dehesas de la provincia de Badajoz y la mitad sur de la provincia de Cáceres como zonas de alta concentración de ganado merino . Esta amplia distribución subraya la adaptabilidad de la raza a las diversas condiciones geográficas y climáticas de España.
Resistencia
La oveja merina ha demostrado una notable capacidad de adaptación al clima y las condiciones específicas de Extremadura. Esta región se caracteriza por un clima continental extremo, con inviernos fríos y veranos calurosos y secos, así como por una orografía accidentada en algunas zonas. La rusticidad inherente de la raza merina y su habilidad para pastar en terrenos pobres y aprovechar recursos de difícil rentabilidad la han convertido en la raza predominante en el sistema de dehesa extremeño.
Tradicionalmente, la explotación de la oveja merina en Extremadura se ha basado en sistemas extensivos, incluyendo la trashumancia, lo que ha requerido y fomentado su resistencia y facilidad para los grandes desplazamientos en busca de pastos estacionales.
Finca
Ganadería Gómez Coronado representa una parte integral de esta tradición ganadera en Extremadura, con una historia familiar ligada a la cría de oveja merina.
La mejora de instalaciones y la sostenibilidad de nuestras fincas nos han llevado a por una apuesta clara por unos pastos naturales mejorados nuestra cabaña está compuesta 1.500 madres que se alimentan fundamentalmente de las praderas de secano, con alto valor proteico, y de la bellota de las encinas.
La familia Gómez Coronado mantiene un firme compromiso con la conservación del legado histórico de la raza merina en España, combinando la tradición con la adopción de prácticas ganaderas sostenibles y la mejora continua de sus instalaciones.
Genealogía
Tras muchos años de arriendo y viendo el paulatino deterioro de la dehesa, decidimos lanzarnos a la explotación directa con un proyecto sostenible, viable y respetuoso con el medio ambiente, contribuyendo además a la protección y cría de las razas autóctonas como es el caso de la oveja merina pura. Creamos el proyecto, en el convencimiento y la ilusión de entregar a nuestros descendientes, una finca saneada y con un proyecto de futuro viable.
Evolucionar respetando la tradición y los orígenes, continuar creciendo al ritmo de una generación nueva mezclada con la savia de la experiencia y manteniendo la pasión, la ilusión, la determinación y el espiritu familiar que son la esencia
Ganado Merino
El merino es una de las razas ovinas más emblemáticas de España y su origen está rodeado de historia y leyendas. Algunos creen que procede del norte de África y que llegó a la península ibérica hace siglos, donde pronto fue protegido por el poderoso Concejo de la Mesta. Otros sitúan su origen directamente en el sur de España o incluso en tiempos de Cartago y Oriente Próximo. Sea cual sea su verdadero inicio, lo cierto es que el merino se convirtió en un símbolo de calidad y prestigio durante generaciones.
Tradicionalmente, esta raza se ha valorado por su lana, reconocida en todo el mundo por su finura y suavidad. Con el paso del tiempo, el merino también ha demostrado ser muy apreciado por su carne: tierna, sabrosa y con la cantidad justa de grasa, ideal para la cocina tradicional y moderna. Los corderos suelen sacrificarse jóvenes, entre los dos y tres meses, con un peso de 20 a 25 kilos, lo que garantiza una carne rosada y jugosa.
Pero el merino no solo nos ofrece lana y carne. Su leche, aunque escasa, es de gran calidad y se utiliza en la elaboración de algunos de los quesos más afamados de España, como la Torta del Casar, el queso de La Serena o los quesos de Los Pedroches.
Gracias a esta versatilidad, el merino es una raza única, capaz de aportar tradición, sabor y calidad en cada una de sus facetas.
Ganadería Gómez Coronado representa una parte integral de esta tradición ganadera en Extremadura, con una historia familiar ligada a la cría de ganado merino. La familia Gómez Coronado mantiene un firme compromiso con la conservación del legado histórico de la raza merina en España, combinando la tradición con la adopción de prácticas ganaderas sostenibles y la mejora continua de sus instalaciones.
Su cabaña, compuesta por 2.ooo madres, se alimenta fundamentalmente de los pastos naturales de secano, ricos en valor proteico, y de la bellota de las encinas, aprovechando los recursos naturales de la dehesa extremeña.

Ganado sostenible
Abona la tierra
Manejo, Cría y Calidad en Gómez Coronado
En nuestra ganadería apostamos por la línea Hidalgo del merino puro, seleccionando animales resistentes, longevos y bien adaptados al clima de Extremadura.
El día a día de nuestro trabajo se centra en el cuidado responsable: pastoreo en libertad, aprovechamiento de los recursos naturales y una alimentación equilibrada que incluye los pastos de secano y, en temporada, las bellotas de la montanera.
Gracias a este manejo sostenible conseguimos animales fuertes, sanos y de excelente calidad, manteniendo vivas las prácticas tradicionales con una mirada puesta en el futuro.
